domingo, 12 de junio de 2011

hoy 12 de junio

acabo de llegar de la Golden Coast, y os preguntareis ¿que es eso?  con ese nombre tan  .....pues uno de los lados de uno de los lagos de zurich, lo llaman así por que  por que  le da el sol , si es que hay, hasta la puesta ,  y nosotros estabamos  en  una parcelita de unos 500 metros de cesped  a orillas del lago, muy bonito con palmípedos, sí, sí, había cisnes y patos y un agua clara como la de la playa den bossa antes de mayo,  por una vez desde que estoy aquí veo algo a un precio muy justo, 3 fr la entrada, por que aquí hasta la playa es privada,  hay ley de costas, hay que decir que no  está nada mal  ya que  luego allí  las hamacas y sombrillas son como los carros del super que pones el eurito y luego lo recuperas, no como en ibiza que no sabes lo que  puede costarte la bromita de tumbarte al sol, pues una vez allí  hemos hecho un  pic nic de bocadillos de ternera biologica y lo hemos pasado muy bien ,la emoción ha venido después, en el tren de vuelta, sin billetes válidos, teníamos unos de ayer pero  sólo de ida, y  justo cuando nos acomodabamos  han llegado tres revisores oh oh, la hemos......, el corazón ha empezado a acelerarse a Paulo se le ha cambiado la cara, un empleado de zurich financial detenido por no pagar el billete, y yo pensaba que vergüenza vamos a dar la nota, no me preocupaba haber infringido la ley, no no, ya me imaginaba al revisor chillando rojo de ira, llamandonos inmigrantes de mierda... y muchas cosas más, primero se ha detenido a multar a unos chicos que llevaban las bicis pero no habían comprado los billetes para ellas, y luego cuando nosotros ya veíamos la escena del vergonzoso episodio de nuestra multa  a camara lenta en nuestras  atribuladas mentes se ha girado hacia nosotros y con la máxima tranquilidad posible le hemos enseñado nuestros tickets caducados, el fiero revisor  llevaba las gafas en la punta de la nariz  no ha querido ajustarselas para poder llegar al próximo vagon antes de  parar en la próxima estacion,  por lo que no ha  mirado bien nuestros billetes, esperabamos que  nos mirase con desprecio y nos diera la multa pero ha dicho danke y ha seguido multando a los de al lado, los dos nos hemos mirado hemos respirado y nos hemos dicho vamos a comprar el ticket de mañana,