lunes, 12 de septiembre de 2011


 la policía suiza
madre mía que entrada en Zurich,
he sido victima de una banda de delincuentes polacos ,no es broma, cuando pagaba los billetes de tren un polaco me espiaba, miraba mi código secreto,  luego, metió su sucia mano de ladrón en mi bolso, en mi mejor bolso, sustrajo un precioso monedero de HM con tarjetas, y dinerito en  efectivo, yo no me di ni cuenta, en este país había perdido el bolso 2 veces y las dos lo recuperé intacto, pero eran suizos y no polacos, como puntualizó el de la secreta suiza, pues eso cuando ya estaba en el anden, recibí un sms de alerta que habían sacado el máximo permitido , y pensé:  yo no he sido!, metí la   mano en   bolso y no estaba mi monederito, como lloré su ausencia!!!1, más bien la de su contenido!!!1, y me dirigí a buscar a la policía, en el ascensor me encontré con 4 chicos muy guapos y aproveché para preguntarles por la comisaría del aeropuerto uno de ellos, me dijo enseñándome su plateada y brillante placa, nosotros somos policía, en que podemos ayudarla, les conté mi triste historia, sólo  me faltaba una copa de aguardiente,( esto es para los copleros), bueno, luego les dije que había dejado a mis churumbeles en el anden con Linda, y me dijeron, que primero me acompañaban a la comisaría y luego iban a buscarlos, cuando llegamos, salieron de una pecera dos polis también de paisano pero no tan guapos, les conté lo sucedido, a punto de romper a llorar, que desaprensivos esos  ladrones, yo con Antonio Caetano, en la mochila y ellos aprovechando para robar a una pobre madre soltera cargada como una mula, a una pobre inmigrante reagrupada, me pidieron la descripción de lo sucedido y si me acordaba de cómo era el asqueroso, miserable, mezquino y ruin  tipejo que me había espiado y luego robado ,¿si tenía pinta de polaco? , y yo pensé¿ como son los polacos? no tengo un retrato robot de ellos en mi cabeza y tampoco conseguía recordar al vil ratero , ellos me dijeron que operaba por allí de ese modo una banda de polacos, y que si recordaba algún detalle, les llamara, entre tanto el más guapo fue a ver si la maquina de los billetes tenía cámara, pero no, que mala suerte,  así que  firmé la denuncia, Martin, me dio su tarjeta y su número de teléfono,  ya dispuesta a irme me di cuenta que los billetes de tren estaban caducados, y que no tenía dinero, ni tarjetas, y se lo dije a Martin, él muy amable, me acompaño a la oficina del tren y les contó lo sucedido y les pidió que me renovaran los billetes, menos mal!,